Elara suspiró. Su contrato decía "asistente ejecutiva", no "niñera de emergencia", pero al mirar la cara de derrota del hombre más poderoso de la industria, supo que el día solo acababa de empezar. 📋 Los Desafíos del Día
Elara adjustó sus lentes mientras equilibraba tres carpetas, un café hirviendo y su celular, que vibraba sin descanso. Era lunes por la mañana y el caos ya se sentía cómodo en su escritorio. Un jefe, un bebe y una asistente en problemas- ...
—¿Ayudarlo con la presentación de la junta? —preguntó ella, dejando el café en la mesa. Elara suspiró
¿Te gustaría que desarrolle más la entre ellos o prefieres que me enfoque en una escena específica de la junta de negocios con el bebé? Era lunes por la mañana y el caos
—No. Ayúdame con... esto —señaló al pequeño, que en ese momento lanzó un grito de guerra y soltó una bocanada de leche directamente sobre el hombro del traje italiano de Julián.
—¡Elara! —la voz de Julián, su jefe, retumbó desde la oficina principal.