Pura imaginación visual. Una meta-comedia adelantada a su tiempo
La historia nos traslada de la acogedora Kingston Falls al imponente en Nueva York, un edificio ultra-tecnológico propiedad del magnate Daniel Clamp (una parodia evidente de figuras como Donald Trump o Ted Turner).
Cuando Billy y Kate se reencuentran con el adorable Gizmo en este entorno, el desastre es inminente. Unas gotas de agua más tarde, el edificio se convierte en un patio de recreo para una nueva horda de Gremlins, pero esta vez con un giro: La "Nueva Generación" y el diseño de criaturas
Aunque en su estreno no alcanzó las cifras de la original, el tiempo la ha puesto en su lugar. Es una carta de amor a los dibujos animados de los Looney Tunes en acción real, llena de cameos, efectos prácticos impresionantes y un sentido del humor que hoy en día es difícil de encontrar en las grandes producciones.
Una transformación aterradora que roza el horror puro.
Gremlins 2: Cuando las secuelas deciden romper todas las reglas
Aquí tienes una propuesta de entrada de blog para , enfocada en resaltar por qué esta secuela se convirtió en una obra de culto tan única y alocada.
La película no se toma en serio y aprovecha cada segundo para criticar el consumismo, la televisión por cable y hasta las reglas absurdas de la primera película (como la famosa discusión sobre qué pasa si un Gremlin come algo mientras cruza una zona horaria diferente). ¿Por qué verla hoy?